miércoles, 30 de noviembre de 2016

ÓPERA DESDE MUNICH EN BAHÍAMAR. JUEVES 1 DE DICIEMBRE A LAS 20.30H

 
 
Aunque basada en un hecho más o menos histórico: el asesinato del Rey Gustavo III de Suecia durante un baile de máscaras, en 1792, resultado de una conspiración política tramada por un grupo de nobles opositores a su gobierno, lo cierto es que Verdi tuvo enormes problemas con la censura para estrenar su nueva ópera. Libretistas y compositor se ciñeron tan fielmente al texto original de Scribe, que los censores del Nápoles absolutista, donde se había encargado la obra y donde estaba previsto su estreno, no dieron su visto bueno y exigieron a Verdi algunas modificaciones. Éste marcha a Roma confiando en encontrar una censura más tolerante que en efecto lo fue; no obstante ciertos cambios también fueron ineludibles: no se podía representar la muerte de un soberano en escena, ni ningún personaje relacionado directamente con la monarquía, ni caso de infidelidad, la acción se traslada de Estocolmo a Boston, el rey Gustavo III pasa a ser el conde y gobernador Ricardo… y así hasta llegar a la versión que conocemos hoy aunque, desde hace unas décadas, se ha ido devolviendo a los personajes sus nombres originales.
En cualquier caso, sean los nombres que sean y acontezca la acción donde acontezca, el drama fluirá bajo la sombra de un amor imposible, los celos, la traición y el crimen, todo ello matizado con ciertos tintes sobrenaturales personificados en la hechicera y sus profecías. Un ballo in maschera es el deslumbrante resultado de la madurez creativa de Verdi.
Llena de poesía, fuerza y expresividad, de gran colorido musical e intensa caracterización de los personajes, se consideró el mayor éxito de Verdi después de Il trovatore, estrenada seis años antes. Son numerosos los momentos memorables y las arias para el lucimiento de los solistas: ‘La rivedrà nell’estasi’, ‘Di tu se fedele’ y ‘É scherzo o è follia’ de Riccardo o ‘Alla vita che t’arride’ de Renato; ‘Ecco l’orrido campo’ y el dúo ‘Teco io sto’, uno de los más bellos e inspirados del compositor, la doliente ‘Morrò, ma prima in grazia’ de Amelia y la mejor aria para barítono probablemente escrita por Verdi: ‘Eri tu’ de Renato en el tercer y último acto.
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viernes, 25 de noviembre de 2016

ÓPERA EN LOS CINES DEL CORTE INGLÉS. JUEVES 1 DE DICIEMBRE A LAS 20H

Sinopsis
Acto I: El padre de Hamlet, el Rey de Dinamarca, ha muerto. Su hermano Claudius le sucede en el trono, y se casa con su viuda, la Reine Gertrude. Hamlet desaprueba este matrimonio con su madre y abandona la celebración. Ophélie, lo acusa de desatenderla y Hamlet le canta su amor por ella. Laërte, el hermano de Ophélie, pide a Hamlet que proteja a su hermana porque pretende unirse a un movimiento hostil al Rey Claudius. Mientras Horatio y Marcellus, los confidentes de Hamlet, hablan de la visión que han tenido durante la noche y buscan a Hamlet para hacerle partícipe. Acompañado por Horatio y Marcellus, Hamlet aguarda al espectro de su padre. Cuando aparece, le revela que fue envenenado por Claudius y por Gertrude, y le conmina a vengarse.
Acto II: Ophélie intenta captar la atención de Hamlet. Desesperada por su frialdad, implora a la reina abandonar la Corte. Pero la reina se niega cofiando que ella apaciguará a su hijo, porque teme que sospecha la verdad. Este llega y anuncia que se va a llevar a cabo la pantomima de “El Asesinato de Gonzago”. La obra cuenta la historia del Rey Gonzago, que fue envenenado por su mujer y su amante. Durante la representación, Hamlet observa cuidadosamente la reacción de Claudius. Ciego de ira, el rey abandona el espectáculo y Hamlet le acusa públicamente de matar a su padre. Para evitar la venganza del rey, finge estar loco.
Acto III: Hamlet medita sobre la vida. Cuando llega Claudius, se esconde y mira al rey que reza, implorando al alma de su hermano el perdón por su crimen. Polonius, el padre de Ophélie y Laërte, conversa con el rey, Hamlet descubre que también él participó en el asesinato. Gertrude conmina a Hamlet y a Ophélie: quiere que su hijo se case con su amada pero Hamlet se niega. Solo con su madre, le explica que sabe quién mató a su padre. El fantasma del este aparece, recordándole que ha prometido salvar a su madre.
Acto IV: Cerca de un lago, los campesinos celebran la primavera. Ante el rechazo de Hamlet, Ophélie ha enloquecido. En su delirio, cree que se ha casado con él y distraída cae al agua y se ahoga. Acto V: Hamlet habla con dos sepultureros en el cementerio. Hamlet, comido por los remordimientos, se cree culpable de la locura y la muerte de Ophélie. Llega Laërte y culpa a Hamlet de la muerte de su hermana. Se baten en duelo, pero los interrumpe la procesión funeraria de Ophélie. Hamlet desesperado quiere morir pero el fantasma de su padre vuelve a aparecérsele, recordándole que debe hacer venganza. Hamlet mata a Claudius justo antes de suicidarse, siguiendo así los pasos de Ophélie. El príncipe Noruego Fortinbras toma el trono de Dinamarca.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

CONFERENCIA EN EL CASINO GADITANO. JUEVES 24 A LAS 20H

22 DE NOVIEMBRE. SANTA CECILIA. PATRONA DE LA MÚSICA Y LOS MÚSICOS

La fiesta del 22 de noviembre que aún hoy celebramos es la que marca la iglesia del s. IV dedicada a ella y sita en el Trastévere romano, la cual pudo ser levantada y donada a la iglesia por la propia santa.
Hacia mitad del s. V aparecen las “Actas del martirio de Santa Cecilia”, en las que se informa de que Cecilia, una virgen de una familia senatorial y cristiana desde su infancia, fue dada matrimonio por sus padres al noble pagano, Valeriano. Tras la celebración del matrimonio, Cecilia comunica a su nuevo marido que ella se halla desposada con un ángel, y como Valeriano pida ver al ángel, Cecilia le responde: “Si crees en el Dios vivo y verdadero y recibes el agua del bautismo lo verás”. Valeriano se convierte, es bautizado por el papa y entonces, un ángel se aparece a la pareja y corona a los dos con rosas y azucenas. La conversión alcanza también al hermano de Valeriano, Tiburcio. Como ambos hermanos se dedicaran a la distribución de limosnas y al enterramiento de los mártires cristianos, el prefecto Turcio Almaquio los condena a muerte, consiguiendo los hermanos la conversión del mismísimo verdugo, Máximo, que se une al martirio con ellos.
A continuación, es Cecilia la que es apresada y condenada a morir cocida en el baño de su propia casa. Cecilia sale ilesa del tormento y el prefecto entonces manda decapitarla. Tras caer tres veces la espada sobre el cuello de la santa sin conseguir separarle completamente la cabeza, la ejecución finaliza. Dicen las “Actas de Cecilia” que por huir el verdugo despavorido ante el prodigio, Jacobo de la Vorágine, -a quien nos referimos más adelante-, que por existir una ley romana que impedía dar más de tres tajos a los condenados a espada. Como quiera que sea, la maltrecha santa aún vivirá tres días, que dedica a sus caridades y a disponerlo todo para que su casa se convierta en lugar de culto para la Iglesia.
Una vez muerta, el Papa Urbano la entierra en la catacumba de Calixto, junto con los obispos de Roma, donde de hecho, el arqueólogo Giovanni Batista De Rossi (1822-1894) hallará su sepulcro vacío, y con ellos, unos frescos en los que la santa aparece junto al propio Papa Urbano. Para salvar los restos de la santa de los bárbaros que saquean Roma, en el s. VI son trasladados a la catacumba de Pretextato.