La contratación de seguros privados de salud ha aumentado un 81% en España desde 2014 y actualmente alcanza al 21% de la población. La evolución refleja el creciente peso de la asistencia sanitaria privada en el sistema de salud español, en un contexto marcado por el aumento del gasto que las familias destinan a estos servicios y por las dificultades de acceso a algunas consultas y especialidades en la sanidad pública.
Así lo recoge el XII Informe sobre la privatización sanitaria de las comunidades autónomas, correspondiente a 2026 y elaborado por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP). Según sus datos, el gasto sanitario privado en España rondó los 34.000 millones de euros en 2025, lo que equivale aproximadamente al 2,5% del producto interior bruto (PIB) y al 27% del gasto sanitario total.
El informe también constata un incremento del 52,8% en el gasto sanitario que asumen directamente los hogares. Esta partida, conocida como gasto de bolsillo, se sitúa en una media de 576 euros por familia, según los datos recogidos en el estudio.
Madrid y Cataluña, a la cabeza del aseguramiento privado de salud
La presencia de la sanidad privada varía considerablemente entre comunidades autónomas. Madrid encabeza la clasificación elaborada por la FADSP, con 34 puntos sobre un máximo de 34, seguida de Cataluña y Baleares, ambas con 28 puntos, y Canarias, con 26. En el extremo contrario se sitúan La Rioja, con 14 puntos; Murcia, con 15,5; Extremadura, con 17,5, y Castilla y León, con 18,5. La clasificación tiene en cuenta distintos indicadores, entre ellos el aseguramiento privado, la financiación sanitaria, los recursos y la utilización de los servicios privados, así como la contratación de centros privados por parte de las administraciones públicas.
El estudio señala, además, que la evolución no es homogénea en todo el territorio. Asturias, Extremadura y Castilla-La Mancha figuran entre las comunidades donde más ha aumentado la puntuación relacionada con la privatización sanitaria desde 2014.
Los autores advierten de que las diferencias entre territorios responden a distintas fórmulas de organización y colaboración con el sector privado. En el caso de Cataluña, precisan que una parte importante de los conciertos sanitarios se establece con entidades sin ánimo de lucro, por lo que su modelo presenta características específicas.
Las listas de espera, entre los factores que explican el crecimiento
La FADSP identifica las demoras en la atención sanitaria como uno de los principales factores que explican el aumento de la contratación de seguros privados. Las dificultades para conseguir cita en Atención Primaria y los tiempos de espera para acceder a especialistas o someterse a determinadas intervenciones pueden llevar a algunos ciudadanos a recurrir a la asistencia privada. "Cada vez más gente está pagando de su bolsillo para conseguir atención que no encuentra a tiempo en el sistema sanitario público", sostiene Sergio Fernández, secretario de la federación.
El incremento de los seguros privados se produce así en un contexto en el que una parte de la población busca alternativas para acceder a consultas y pruebas diagnósticas en plazos más reducidos. La contratación de una póliza permite a sus titulares disponer de una vía adicional de acceso a determinados servicios médicos, aunque supone asumir el coste de las primas y, según las condiciones del contrato, posibles gastos adicionales.
El aumento de la demanda de estos productos convive con un sistema sanitario en el que la financiación privada tiene un peso cada vez mayor. De acuerdo con el informe, esta financiación incluye tanto las pólizas de salud contratadas por particulares y empresas como los pagos directos que realizan los hogares por servicios sanitarios.

El coste de la atención sanitaria para las familias
Además del crecimiento de los seguros, el estudio pone el foco en el dinero que los ciudadanos destinan directamente a su salud. El gasto de bolsillo incluye desembolsos por distintos servicios y productos sanitarios que no quedan cubiertos por la financiación pública o por las pólizas contratadas.
La media de 576 euros por familia refleja el peso que estos pagos pueden tener en la economía doméstica. Su impacto, no obstante, puede variar en función de las necesidades sanitarias de cada hogar, la edad de sus integrantes, el tipo de cobertura disponible y los servicios utilizados.
El informe de la FADSP también señala las dificultades para obtener información homogénea de las administraciones autonómicas, una circunstancia que, según sus autores, complica las comparaciones entre territorios.
Las cifras dibujan un escenario en el que los seguros privados de salud han ganado presencia durante la última década y en el que el gasto sanitario se reparte entre la financiación pública y distintas fórmulas de pago privado. La evolución de la contratación, el coste de las pólizas y las necesidades de atención de la población serán factores relevantes para seguir la trayectoria de este mercado en los próximos años.











