jueves, 11 de junio de 2026

Estafan 5.000 euros a un vecino de Granada haciéndose pasar por su banco

 


Tras recibir un SMS y una llamada que aparentaba ser de su banco, la víctima transfirió sus ahorros a una supuesta «cuenta fondo segura»


La CiberComandancia de la Guardia Civil ha esclarecido un delito de estafa bancaria cometido mediante la combinación de técnicas avanzadas de ingeniería social conocidas como smishing y vishing. La investigación ha culminado con la identificación de dos personas en la provincia de Barcelona, presuntas autoras de la sustracción de un total de 5.000 euros a un vecino de Granada.

La actividad delictiva se inició con el envío de un mensaje de texto (smishing) que suplantaba la identidad de la entidad financiera de la víctima, alertándole de un supuesto acceso no autorizado a su cuenta bancaria. El SMS instaba al cliente a permanecer atento a una llamada telefónica posterior por parte del departamento de seguridad del banco para «anular las operaciones fraudulentas».

Efectivamente, poco después, la víctima recibió la llamada (vishing). Mediante técnicas de «spoofing», el atacante logró que en la pantalla del dispositivo de la víctima apareciera el número de teléfono legítimo de la entidad, aportando una apariencia de plena credibilidad. Durante el transcurso de la llamada, el interlocutor, empleando un lenguaje técnico y un tono de urgencia profesional, convenció a la víctima de que la única medida para salvaguardar sus ahorros era realizar transferencias bancarias hacia una supuesta «cuenta fondo segura».

Tras realizar dos transferencias, la víctima contactó directamente con los canales oficiales de su entidad, donde le comunicaron que no existía ninguna incidencia y que había sido objeto de un engaño, acudiendo de inmediato a la Sede Electrónica de la Guardia Civil a interponer la solicitud de denuncia.

Investigación y diligencias

Tras la denuncia interpuesta por el perjudicado a través de la Sede Electrónica de la Guardia Civil, el Equipo @ de la Cibercomandancia inició el análisis técnico de las comunicaciones y el rastreo de la trazabilidad del dinero. Gracias a esta labor, se logró la plena identificación de los dos presuntos responsables, residentes en la provincia de Barcelona, los cuales han sido investigados por el equipo @ de Barcelona, y junto con las diligencias instruidas, puestas a disposición de la Autoridad Judicial de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona), donde continuará el proceso judicial correspondiente.

domingo, 7 de junio de 2026

10 Y 17 DE JUNIO RECITALES ACADÉMICOS DE PIANO EN EL PALACIO DE SAN AGUSTÍN

 



El Departamento de Piano y la Vicedirección de nuestro conservatorio, junto con Palacio San Agustín, y en colaboración con La Firma y Bahía Clásica, han organizado dos recitales de alumnado de piano los días 10 y 17 de junio en el Palacio de San Agustín de Cádiz. Se trata de un palacio emblemático del centro de nuestra ciudad, actualmente centro de negocios, eventos y co-working. Abiertos a toda persona interesada, estos conciertos son una oportunidad única para disfrutar del piano en un entorno maravilloso.
Los recitales tendrán lugar a las 20.30h (con apertura de puertas a las 20.00) y son gratuitos. Para poder acudir, y por motivos de aforo, es necesario reservar previamente en la página web de BAHÍA CLÁSICA:

En la página principal se encuentran los formularios para la reserva.
¡Os esperamos!

@palaciosanagustin.cadiz @bahiaclasica #conservatoriodecadiz #conservatoriomanueldefalla #piano

SÁBADO 20 DE JUNIO A LAS 20H CONCIERTO DE ORQUESTA ATLÁNTIDA EN LOS TORUÑOS

 


sábado, 6 de junio de 2026

La Policía explica cómo crear una contraseña segura

 


La Policía Nacional ha emitido un vídeo en sus redes sociales sobre consejos para crear una contraseña segura. A modo de sátira, han querido señalar que "123456" sería una muy buena contraseña en 2026 si nos encontrásemos en el Día Mundial de la Broma, y aprovechándolo han preparado un ránking con las peores contraseñas que un usuario puede utilizar.

En este ránking, además de "123456", que va en cabeza, nos encontramos la palabras "admin" o "password", traducciones para administrador y contraseña, muy a menudo incluidas de base en los dispositivos y fáciles de adivinar ante un robo. Seguido de ellas, encontramos "Simba" en este top, como ejemplo del nombre de un perro o de cualquier mascota, un dato personal que, de conocerse, expondría el acceso a nuestro dispositivo. Y por último "Ana123", es decir, el nombre del usuario seguido de la combinación de números más sencilla, una vez más una contraseña intuitiva que sería fácil de descifrar para un ladrón.

Tras este pequeño recordatorio sobre lo que no debemos hacer, la Policía ha querido señalar cuáles sí deben ser los requisitos para una buena contraseña segura: debe ser larga, de 8 a 10 caracteres, impredecible para un robot y, sobre todo, fácil de recordar para el usuario que la establece.

Cómo crear una contraseña segura

Para establecer una contraseña que se adapte a dichos requisitos, la Policía ha propuesto partir de una frase que podamos recordar, por ejemplo: "Mi perro Simba usa calcetines en invierno". Esta frase no tiene por qué tener significado para nosotros, ni contener datos personales que puedan ser predecibles, simplemente debe tener elementos que no olvidemos a la hora de pensar en nuestra contraseña.

Una vez escogida la frase que definirá la contraseña, el proceso se complica, pues hay que sustituir algunas letras por otros signos o elementos que puedan ser recordables, pero que a la vez convertirán la frase en un código indescifrable. Por ejemplo, sustituir la letra "e" por el símbolo del euro (€) o la letra "i" por el número 1. Para hacer más segura aún la contraseña, la Policía recomienda también alternar mayúsculas y minúsculas, por lo que "Mi perro" acabaría convirtiéndose en "m1P€rRo" en la contraseña final, aunque es importante acordarse de todos los cambios y modificaciones que se realicen en el proceso.

 

La Policía explica cómo crear una contraseña segura / Fuente: EuropaPress

 
 

Si todavía se quiere ir un paso más allá, se recuerda en el video la importancia de activar también la verificación en dos pasos. De esta manera será necesario, además de la contraseña, introducir un código de un solo uso que únicamente se enviará al teléfono móvil del usuario, aumentando la seguridad para el acceso a nuestros dispositivos y cuentas. 

Para terminar, la Policía Nacional ha querido remarcar la importancia de establecer una contraseña segura, ya que las contraseñas no están para representarnos, no debemos incluir datos personales, fechas o nuestro número favorito, sino que están para proteger nuestra privacidad.

miércoles, 3 de junio de 2026

Soledades múltiples en una sociedad líquida

 


Este pasado domingo, 65YMAS publicaba un interesante artículo, firmado por Úrsula Segoviano, redactora especializada en temas de salud y dependencia. El artículo hace referencia a un estudio realizado por la Universidad de la Laguna y el Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA-CSIC), centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). El estudio, realizado a partir de una encuesta online comparativa de 4.800 personas adultas llevada a cabo en 2025 en Alemania, España, Grecia, Irlanda, Portugal y Suecia, ha concluido que sentirse solo influye en cómo percibimos nuestra salud. Más concretamente, cuanto mayor es la soledad, peor es la valoración que las personas hacen de su estado de salud entre los ciudadanos europeos.

La cuestión de la soledad es compleja y requiere de precisiones previas. Para empezar, conviene saber qué entendemos por soledad; una pregunta que puede parecer obvia pero que no lo es. El filósofo Manuel Cruz, en uno de los primeros capítulos del libro Las soledades, publicado en el año 2022, señala que, cuando nos referimos a la soledad no estamos hablando de una realidad meramente objetiva, sino subjetiva, como lo demuestra la generalizada expresión: “Me siento solo”. Cruz matiza que no se trata ya del tan manido tópico de que alguien se puede sentir solo en medio de la muchedumbre, sino de algo más complejo, cuyo paradigma podría ser el caso del anciano interno en una residencia y que nunca recibe visitas. ¿Cómo pensar, entonces, el sentimiento de soledad?

Creo que Cruz da en el clavo al definir la soledad como la experiencia de que no importamos a aquellos que nos importan. Y riza el rizo al darle una vuelta de tuerca: “Nos sentimos solos cuando no importamos de la manera que querríamos importar a aquellos que nos importan”. ¡Cierto! No importar lo suficiente a aquellos que nos importan. Así, la queja del anciano que no recibe visitas apunta a una cuestión central: la del amor. “No importo a aquellos a los que amo”. No importar, no ser amado, haber perdido el lugar, ocupar un no-lugar en el Otro. Y ello nos lleva a preguntarnos sobre la naturaleza del amor, en general, y del amor en nuestros días.

En todo amor hay por lo menos dos seres, y cada uno de ellos es la gran incógnita de la ecuación del otro. Eso es lo que hace que el amor parezca un capricho del destino. Amor significa abrirle la puerta a ese destino, a la más sublime de las condiciones humanas en la que el miedo se funde con el gozo en una aleación indisoluble, cuyos elementos no pueden separarse, escribió el gran sociólogo Zygmunt Bauman en su libro Amor líquido. Este autor añadió que, en una cultura de consumo, partidaria de los productos listos para uso inmediato, las soluciones rápidas, la satisfacción inmediata, los resultados que no requieran esfuerzos prolongados y las recetas infalibles, la conquista de la capacidad de amar será necesariamente un raro logro.

He ahí, pues, que nos encontramos en un momento de la historia en el que la capacidad de amar es un ente que se encuentra en alguno de los extremos de la curva de Gauss, es decir, en el área de lo poco frecuente. Pensemos en algunas de las frases que, en ocasiones, enuncian los “amantes”: “Al principio conectamos, pero con el tiempo los sentimientos se fueron disolviendo”, “esa relación me proporcionaba satisfacciones, pero luego vi que no me era rentable”, “una cosa es estar enamorados y otra, muy diferente, es el compromiso”.

En efecto, las relaciones amorosas se producen en un discurso basado en el “cada vez más”, es decir, que cada relación ha de ser más gratificante y satisfactoria que las anteriores. No solo eso, las relaciones virtuales (“las conexiones”), han establecido el modelo que rige a todas las otras relaciones. Si el compromiso con la pareja no tiene sentido y difícilmente puede durar, tendemos a inclinarnos a cambiar la pareja por las redes. Cuando la calidad no nos da sostén, tendemos a buscar remedio en la cantidad.

Pero, las redes llamadas “sociales” no nos preservan de las frustraciones, de las decepciones ni mucho menos de la soledad. Tener un millón de seguidores o un recuento de millares de likes no evita el sentimiento de soledad, porque en esas listas el amor está ausente. Podemos estar conectados horas y horas, pasar de una pantalla a otra, clicar la tecla “delete” cuando el asunto no nos proporciona placer, pero, cuando el agotamiento nos invita a apagar la pantalla volvemos a quedarnos solos y serán nuestros sueños, que aparecen mientras dormimos, los que nos recordarán nuestros deseos de compañía.

Sí, vivimos el siglo de la soledad, pero tendríamos que añadir que se trata de soledades múltiples, no solo en lo que se refiere a las diversas franjas de edad (infancia, adolescencia, edad adulta, vejez) sino también en lo que atañe a las circunstancias sociales y de salud: inmigrantes, personas que viven en los márgenes de la sociedad, enfermos mentales, entre otras. Cada una de ellas presenta unas características específicas. Así, la adolescente que es víctima del menosprecio y aislamiento por parte de sus compañeras por no tener un cuerpo suficientemente femenino, o la anciana de ochenta años que permite el expolio de su cuenta corriente y patrimonio para así “no sentirme sola”, son dos ejemplos, reales, de soledad, la no deseada, aquella que sitúa a la persona en la posición de “no importar lo suficiente a aquellos que nos importan”.